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NIXA:
MÁS QUE UN SIGLO DE PALABRAS
Por: Nivardo Córdova
Salinas (nivardo2@yahoo.com)
Nicanor
de la Fuente Sifuentes, más
conocido como "Nixa", es acaso
el escritor y periodista vivo más importante
del Perú. Es además un caso "sui
generis" en las letras peruanas, porque
está en plena actividad a pesar de haber
cumplido más de cien años, y continúa
publicando todavía su columna "A
propósito" en el diario La Industria
de Chiclayo, la cual dicta a su fiel amanuense
y albacea literario, quien además lo mantiene
al tanto de las noticias diarias.
"Nixa", como se
le conoce aquí y en el extranjero, tiene
ya 104 años y radica en Chiclayo desde
hace más de siete décadas, ciudad
que él mismo reconoce como su "patria
sentimental" pues Nixa realmente nació
en la ciudad de San José de Pacasmayo en
1903, arrullado por el sonido de las locomotoras
que iban con rumbo al puerto de Pacasmayo.
Nixa se ha declarado chiclayano
por adopción pues en esa hermosa ciudad
norteña ha desarrollado toda su carrera
literaria y además también ha desempeñado
diversos oficios para mantener la pluma. Nixa
lleva las letras en la sangre. En una extensa
entrevista publicada en forma de libro realizada
por el periodista Ghely
Villanueva, y publicada en Chiclayo
a inicios del nuevo milenio bajo el nombre de
"Nixa en el siglo", recuerda
que sus inquietudes literarias provienen de su
infancia.
Ya en plena adolescencia, Nixa
recuerda vívidamente la huella que dejó
en su espíritu el discurso que ofreció
en Chiclayo, desde el balcón del Hotel
Royal en el Parque Principal, el poeta y novelista
iqueño Abraham Valdelomar. Nixa
recuerda que "El conde de Lemos"
comenzó su prédica literaria casi
en un trance místico, pronunciando las
siguientes palabras: "Hermanos en Jesucristo".
Fue durante una de sus giras por las ciudades
peruanas donde el autor de "El caballero
Carmelo" solía hablar de la función
social de la poesía y la literatura, ideas
que insuflaron su movimiento "Colónida".
Era la época en que Chiclayo
tenía todas sus calles empedradas, y donde
había una inquietud intelectual efervescente.
El joven Nixa ya escribía sus primeros
versos vanguardistas, de su primer libro "Las
barajas y los dados del alba". Aunque
en la actualidad el panorama de las letras peruanas
está dominado por famosos novelistas como
Mario Vargas Llosa
y Alfredo Bryce Echenique,
cuando no por jóvenes escritores oleados
y sacramentados con premios literarios promovidos
por editoriales transnacionales, como Jaime
Baila o Santiago
Roncagliolo, todavía se yergue
la figura literaria de Nixa, con una prosa dinámica,
con un estilo seductor y una temática que
partiendo del costumbrismo bordea los límites
de la sátira y la tradición a lo
Ricardo Palma.
Tal es así la fama de Nixa
que dos departamentos se precian de ser la cuna
de tan ilustre poeta. Lambayeque y La Libertad
-por ser la región donde se ubica Pacasmayo-
reclaman ese derecho. No es la primera vez que
sucede esto con un escritor peruano. Recuérdese
que Chiclayo y Piura también se disputan
ser la cuna natal de Enrique López Albújar,
autor de la novela "Matalaché",
quien vivió en ambas ciudades. Sin embargo
Nixa no parece atender a estos caprichos, sabedor
de que todo hombre es, en buena cuenta, un ciudadano
del mundo, o mejor dicho, acaso un seguidor de
aquel verso de Machado: "Caminante no
hay camino, camino se hace al andar".
Es por ello que Nixa, a modo de
homenaje a las dos ciudades que siente más
familiares a dedicado sendos libros: "Chiclayo
en la anécdota" y "Pacasmayo
en la anécdota", donde desfilan
una serie de hilarantes historias, todas provenientes
de su memoria, salpicadas de diálogos entrecortados
que afloran desde un pasado no tan lejano, o matizadas
con sabrosos refranes y chiclayanismos.
Es en el rescate de lo provinciano,
del color local, donde Nixa logra sus mayores
altitudes literarias. Por eso es que sus crónicas
de "A propósito" tienen
ese coloquialismo que nos lleva a pensar que es
el propio Nixa quien está contando en persona
y mirándonos a los ojos, talvez frente
a un sabroso piqueo, o bajo un árbol de
la Avenida Balta. Es cierto de que el arte se
lleva en la sangre. Nixa pertenece a una prosapia
de artistas. Uno de sus parientes más ilustres,
también con ancestros pacasmayinos, es
el gran poeta barranquino Martín
Adán, pseudónimo de Rafael
de la Fuente Benavides, autor de libros
extraordinarios como "La Casa de Cartón"
y "Travesía de extramares".
Desde joven Nixa pudo conocer los
esterteores del llamado Grupo Norte, conformado
por escritores como César Vallejo, Alcides
Spelucín, Antenor Orrego, José Eulogio
Garrido Lecca, Juan José Lora Olivares,
el autor de "Con sabor a mamey" -ese
gran tratado poético sobre la chiclayanidad-,
entre otros. El mismo recuerda que con José
Carlos Mariátegui, director y fundador
de la célebre revista "Amauta",
no pudieron conocerse personalmente, pero intercambiaron
una larga relación epistolar mediante cartas
que se remitían desde Lima y Chiclayo.
Nixa era una especie de corresponsal
de Amauta en el norte, en la segunda década
del siglo veinte, y eso confirma su filiación
con la vanguardia intelectual peruana de entonces,
con lo más selecto de la inteligencia nacional.
Es conocida su apertura de ideas, su tolerancia
y su creencia en que el Perú necesita una
verdadera revolución cultural. De esa época
data su poemario vanguardista "Las barajas
y los dados del alba".
También es conocida la filiación
de Nixa al Partido Aprista Peruano fundado por
Víctor Raúl Haya de la Torre, en
tiempos en que ese movimiento todavía era
una cantera de intelectuales pujantes que aportaron
al debate de las ideas en el Perú. De los
sangrientos episodios de la Revolución
de 1932, ocurrida un 7 de julio de ese año
en la ciudad de Trujillo, Nixa ha plasmado versos
de honda factura, en medio de la persecución
y la censura imperantes en las dictaduras represivas.
En ese levantamiento más
de cinco mil apristas fueron fusilados en las
ruinas de Chan Chan, tema que Nixa retoma con
maestría en un poema dedicado a Trujillo:
"Cruces sin nombre siquiera
de Chan Chan y de Mampuesto
cruces que en Trujillo son
más que cruces, monumentos
Esas cruces de Mansiche
Y las de Chicago mismo
Son cabeceras de puente
Que resiste el olvido
Por eso cada mañana
Muy temprano por el sueño
Salgo a mirar esas cruces
Entre Trujillo y el cielo"
Versos sentidos, hondos y transparentes, donde
Nixa extrae imágenes diáfanas. Es
una virtud también de su prosa y su poética,
desde el primer libro "Las barajas y los
dados del alba", que fuera reeditado
hace poco dentro de la colección "Nueve
libros vanguardistas" recopilada por el crítico
Mirko Lauer.
MIS RECUERDOS DE NIXA
Como testimonio personal, puedo decir que durante
un largo tiempo de mi vida anduve ajeno a la lectura
de las obras de Nixa, talvez por ese errado prejuicio
o idea de que la literatura regional es anticuada
y "retoricista".
Pero nada más falso y lejano a la realidad.
Tuve que leer para cambiar de parecer. Además,
recuerdo que mi impresión de Nixa cambió
radicalmente cuando lo conocí personalmente
en una de las habituales visitas que a inicios
de los años 90 el maestro realizaba puntualmente
a la sala de redacción del semanario
"Expresión", para corregir
los originales de una compilación de sus
obras que estaba preparando esa casa editora ubicada
en la calle 7 de Enero.
Su amabilidad, finos modales y gran sentido del
humor nos impactaron desde el inicio, junto con
su estampa de escritor: elegante sombrero, saco
marrón a cuadros y un bastón. Siempre
amable en el saludo, querendón con los
amigos -como todo buen norteño-, dicharachero
y buen conversador.
Ese fue el inicio, primero de una admiración
personal, y posteriormente el aliciente para a
leer sus obras completas. A cada nueva visita
de Nixa a "Expresión" y
paulatinamente a cada lectura de sus obras, llego
a la conclusión de que estamos ante un
auténtico maestro del periodismo y la literatura
del Perú, un verdadero orgullo para los
peruanos. Sin embargo es de lamentar que nuestras
autoridades, entidades educativas, medios de comunicación,
chiclayanos y peruanos en general, muchas veces
nos olvidamos que Nixa está respirando
todavía, atento al devenir de Chiclayo,
escribiendo. Considero urgente que el Estado peruano
le rinda el homenaje que Nixa aun espera. Sin
embargo el mejor homenaje que le podemos hacer
es el de leer y disfrutar de sus palabras.
ALGUNAS OBRAS PUBLICADAS
POR NIXA
"Las barajas y los dados del alba"
"Tres poemas"
"Chiclayo en la anécdota"
"Pacasmayo en la anécdota"
"A propósito" (compilación
de artículos en La Industria de Chiclayo).
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