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EL
NUEVO VIAJE DE UN BELAUNDE
Entrevista de Johnson Centeno.
Si habla de su niñez, sus
recuerdos aparecen siempre vinculados a alguna
parte del Perú de la mano de su padre,
el ex presidente Fernando Belaunde Terry. Especialmente
uno. "Tendría 11 o 12 años
cuando iniciamos una gira de Ollón a Cajabamba,
cuando todavía no tenía acceso carretero.
Hicimos la pascana de medio día para comer
algo en un pequeño campamento minero y
-por primera vez en mi vida-, entré a un
socavón y quedé completamente fascinado,
deslumbrado con todas esas construcciones y paisajes.
Por ahí nace mi afición por la ingeniería
(es geólogo de profesión), por las
rocas y por los andes", nos cuenta al iniciar
la entrevista. Es probable que esos viajes al
interior hayan despertado en él, igualmente,
cierta vocación por la política
que manifiesta recientemente, según parece
de forma auspiciosa. Rafael Belaunde Aubry, el
menor de los hijos del ex presidente, no ha parado
de viajar desde entonces; ahora lo acompaña
uno de sus hijos, y lleva a cuestas sus propias
ideas que transmite con particular elocuencia.
"Adelante" es el nombre de su movimiento,
y este viaje recién empieza
- Todavía
se refieren a Ud. como el hijo del ex presidente
Belaunde
- Sí, y lo tomo con mucho orgullo,
por supuesto. Mi padre nos ha dejado un gran recuerdo.
Creo que fue todo un ejemplo, y creo que los grandes
hombres, como es su caso, tienen mensajes y obras
que no son patrimonio de un hijo, de una familia
o de un partido, sino de toda la colectividad.
Yo, en particular, le debo gran parte de mi inspiración
y mi vocación por la política.
- ¿Tuvo
algún cargo público durante su gobierno?
- Nunca, nunca. Yo he acompañado
a mi padre en la época de las "vacas
flacas", en su destierro. Mientras él
estuvo en el poder, la familia decidió
que los familiares más íntimos deberían
mantenerse al margen, con la única excepción
de mi tío Francisco, que fue presidente
de la Cámara de Diputados.
- Y su primo
Víctor Andrés también, ¿no?
- Bueno, él es primo segundo,
digamos, no es pariente tan cercano. Él
tuvo un cargo secundario en la Secretaría
del Consejo de Ministros.
- Cuál
es su actual situación en Acción
Popular.
- Bueno, yo me he apartado del partido
con mucha fraternidad, por razones bastantes sólidas:
Yo considero que los partidos tradicionales no
se han adecuado a los requerimientos del S. XXI,
son impermeables a las críticas, creo que
son refractarios al cambio, y que no ven con bueno
ojos la presencia de los jóvenes en ellos,
salvo para manipularlos o para usarlos pegando
afiches o haciendo pintas. Pienso que los partidos
modernos requieren no solamente aprender de la
inquietud de los jóvenes, sino fundamentalmente
estructurarse en torno a ellos. En el Perú
300 mil jóvenes engrosan la PEA todos los
años, y la mayoría de ellos buscan
horizontes fuera del país porque el Perú
les niega la posibilidad de crecer; entonces,
lo que hay que hacer es participar activamente
en política para, precisamente, lograr
que esos miles de jóvenes se queden en
este país y generen la riqueza que necesitamos.
Eso requiere un cambio muy profundo.
- ¿Cambio
que no sería posible con Acción
Popular...?
- Yo creo que con ningún partido
tradicional. Mi experiencia personal es que son
tan refractarios a la modernidad, que realmente
es muy difícil. Ésa es la razón
por la cual yo, con toda fraternidad, he decido
construir una alternativa que se llama "Adelante",
pensando que esa dicotomía de izquierda
y derecha, que fue tan dañina durante el
siglo pasado, es un tema superado. Hoy en día
hay fosilización o progreso, y progreso
es abrazar el futuro con entusiasmo, con energía
para solucionar los problemas del país,
de la mano de su propia gente. Hoy en "Adelante"
estamos en pleno proceso de recabar firmas, y
organizarnos a nivel nacional. La ley ahora es
bastante exigente para la inscripción de
cualquier partido, pero afortunadamente contamos
con un grupo de jóvenes proactivos que
se han comprometido con este trabajo.
- Ahora, para
terminar el punto anterior, sus opiniones sobre
su antiguo partido provocaron la salida de su
presidente
- No conozco. Según las declaraciones
de Valentín Paniagua, que dicho sea de
paso es un caballero y un hombre muy respetable,
él lo ha hecho por razones que no tienen
nada que ver con mis opiniones y mi alejamiento
del partido. Yo me alejo de Acción Popular
porque considero que
-
Que había
una "argolla" que no dejaba surgir nuevos
cuadros.
- Bueno, y por la intención
de formar alianzas con grupos políticos
de izquierda que están totalmente desfasados.
Eso está bien para principios del S. XIX
o del XX, pero estamos en otros tiempos, juegan
otros factores, y hay que ir de la mano de la
modernidad, siempre para adelante.
- También
dijo que era un "minipartido"
- Es que en eso se había transformado,
en realidad. Cuando una dirigencia se enquista
en cualquier partido limita sus posibilidades
de ser un movimiento grande y de avanzar, es por
eso que no vemos bases populares en alejados poblados
del Perú donde antes si tenía presencia.
- ¿"Adelante"
es un movimiento de derecha o centro derecha?
- El tema es, justamente, que esa dicotomía
es inadecuada. La derecha tradicional fue intolerante
religiosamente, fue partidaria de los privilegios;
de manera que yo me considero muy distante de
la derecha, pero igualmente distante de posiciones
de izquierda, porque no soy partidario de la violencia
política, de la lucha de clases, no soy
partidario tampoco de la propiedad estatal de
los medios de producción. Pero el centro
tampoco es un poco de esto y un poco de aquello,
por eso es que lo hemos llamado "Adelante",
porque creemos que no hay un eje unidimensional
en el que se puedan situar a los partidos.
- Tafur lo
ha situado en la diestra política, en uno
de sus editoriales.
- Yo no sé por qué Juan
Carlos tiene la idea de que existe identidad entre
liberalismo y derecha, yo no lo veo así.
Como le digo, la derecha es privilegio, conservadurismo,
y nosotros queremos democracia y revolucionar
las instituciones desde dentro. No somos tampoco
mercantilistas, estamos en contra de eso. El liberalismo
popular, en todo caso, es un planteamiento moderno,
y no es incompatible con el planteamiento del
Perú como doctrina, que nos enseñara
mi padre.
- En todo
caso, cuáles serían los rasgos programáticos
de su movimiento.
- Una colectividad como el Perú,
donde hay tantas diferencias sociales y económicas,
tiene que hacer algo por los sectores menos favorecidos,
y fundamentalmente lo debe hacer el Estado. Hay
que hacer una redistribución de los recursos
públicos a favor de los programas de alivio
de la pobreza. Primer punto: El Estado al servicio
de la gente. Segundo, si bien el presidente del
Perú se elige democráticamente,
los parlamentarios se eligen en un sistema que
yo considero un caricatura de democracia. Lo que
hay que hacer es ir a circunscripciones pequeñas,
y alentar el recorte del mandato parlamentario.
Proponemos una reforma electoral, a efectos de
que el mandato dure dos años y medio, y
que las circunscripciones pequeñas, por
ejemplo el caso de Chepén o Pacasmayo en
la Libertad, puedan tener su propio representante.
- Una urgente
reforma electoral en su agenda de gobierno
- Desde luego. Mire Ud., por ejemplo,
la República Popular de Corea, ¿es
democrática? No es democrática.
- Por supuesto
que no
- Pero se llama democrática.
En el Perú se dice que el país es
una república democrática pero es
una caricatura de democracia. Es como yo lo veo.
No digo que no lo sea, pero tenemos que perfeccionarla,
y esto significa darle a la ciudadanía
un control sobre sus representantes, para que
éstos sepan que son empleados del pueblo,
y para que haya verdaderamente un gobierno del
pueblo y para el pueblo. Es decir, resolver los
problemas de la democracia con más democracia.
Además de una reforma electoral, proponemos
un cambio en la Ley de la Carrera Administrativa.
No puede ser que un gobierno que llega al poder
considere a la administración como un botín
producto del triunfo, donde todos los compañeros,
correligionarios o camaradas, pasen a ocupar cargos
públicos. De lo que se trata es de reducir
el número de cargos de confianza para que
quien gane las elecciones tenga derecho a llevar
un reducido número de gente de confianza.
Entonces, la función pública se
cubre con gente que entrará por concurso
público, fiscalizado por órganos
no gubernamentales: Colegios profesionales, universidades,
etc. De esta forma aseguraremos que, efectivamente,
llegue a la administración la gente más
calificada para desempeñar el cargo.
- Qué
propone en materia educativa, don Rafael.
- Mire, nosotros pensamos que así
como un padre de familia, con recursos, puede
optar por un colegio laico o religioso; un padre
humilde, que no pude optar sino aceptar lo que
el Estado le propone, debería también
tener un abanico de opciones para la educación
de sus hijos. Esto se logrará si transferimos
parte de la administración y el control
de los colegios. En el sector rural, por una serie
de limitaciones, los municipios deberán
tener un rol fundamental en el manejo de los colegios.
Lo que se tendría es un sistema donde la
calidad de la enseñanza no es sólo
producto de una jerarquía burocrática,
sino resultado de la participación de la
sociedad a través de los padres de familia
y los municipios. También habrá
que incidir en la utilización masiva de
los medios informáticos. Hoy en día,
por ejemplo, no hay razón para que un niño
de Huancaspata, en Pataz, no pueda recibir una
lección de Bryce Echenique. Eso es lo que
proponemos para el Perú: Igualar la educación
a través de la TV, el internet, y el uso
de todo tipo de medios informáticos.
- Interesante,
pero hasta ahora sus propuestas no distan mucho
de las de otros movimientos políticos.
- Te diré que yo he escuchado
planteamientos muy contrarios a nuestro intento
de democratizar la democracia. Los partidos tradicionales
se aferran al mandato parlamentario de cinco años,
a estos distritos electorales enormes que les
permite manipular quién llega al parlamento
y quién no. También se aferran a
la idea de la administración pública
como botín de Estado. De manera que nuestras
propuestas son compartidas por muy pocos.
- ¿Y
en materia económica?
- Partimos de una premisa: Hay dos
cosas que se pueden hacer contra la pobreza: aliviarla
o reducirla. Aliviarla es tarea del Estado, redistribuir
mejor, ser eficientes, poner topes a la cédula
viva, reducir los sueldos de los altos funcionarios
de confianza, etc. Como esto no es del todo suficiente,
habrá que reducir la pobreza, y esto pasa
por la generación de riqueza, que es tarea
del sector privado, fundamentalmente. El Estado
tiene que promoverla, incentivarla, estimular
que los empresarios tengan la estabilidad jurídica
para invertir y dar empleo. Necesitamos, entonces,
toda una revolución para aliviar y reducir
la pobreza.
- Por último,
cuál sería su mensaje para lo jóvenes
del país.
- Bueno, que el Perú no va a
cambiar si ellos no toman el toro por las astas,
no para ser comparsa de algún partido político,
sino para estructurar alternativas viables. Yo
estoy convencido que es fundamental que la juventud
participe en política para conducir, no
para ser conducida, y mantener con ética
el rumbo que saque al Perú adelante. Muchas
gracias.
(OCTUBRE DEL 2004).
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