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EN
DECLARACIÓN DEL CUSCO ESTABLECEN MECANISMOS
PARA FORTALECER ALIANZA DE LAS MONTAÑAS
Los
miembros de la Alianza para las Montañas
se comprometieron en el Cusco no sólo a
fortalecer las políticas para el desarrollo
sostenible, sino a movilizar recursos financieros,
crear capacidades institucionales y rendir cuentas
a través del monitoreo y evaluación.
Tal fue el acuerdo al que llegaron expertos de
todo el mundo, al establecer el marco para la
Acción de la Alianza para las Montañas.
El citado documento, que asegura una participación
democrática acorde con los objetivos que
persigue la Alianza, plantea que toda iniciativa
de sus miembros deberá, entre otras cosas,
especificar sus vínculos y contribuciones
con los fines que persigue esta asociación;
definir los impactos esperados en el cuidado del
medio ambiente y en la promoción del desarrollo
sostenible; y, determinar las necesidades financieras.
Sobre este último punto, los miembros de
la Alianza deberán explorar las maneras
y medios de obtener apoyo de otras fuentes, incluyendo
al sector privado. Asimismo, reafirmaron en la
Declaración de los Andes su compromiso
de cumplir las metas de la Convención de
las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica;
la Convención Marco de las Naciones Unidas
sobre el Cambio Climático; la Convención
de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación;
así como también otros instrumentos
multilaterales aceptados universalmente relativos
al desarrollo sostenible de las montañas.
Los
representantes de 43 países y los más
de 50 expertos concordaron en que los Estados
tienen derechos soberanos sobre sus recursos biológicos
y la responsabilidad de conservar la diversidad
biológica y el uso apropiado de los recursos,
a fin de salvaguardar los ecosistemas de montaña.
De igual forma, reconocen la importancia del conocimiento
y la cosmogonía indígena y tradicional
para el desarrollo sostenible de las áreas
de montaña, por lo que consideran que se
debe asegurar una protección sui generis
de la propiedad intelectual del conocimiento,
productos y procesos indígenas y tradicionales.
En
el caso del manejo de cuencas, consideran que
ésta es una prioridad teniendo en cuenta
la estrecha relación existente entre los
ecosistemas de montaña y la captación
de agua. Finalmente, reconocieron que los ecosistemas
de montaña son sumamente vulnerables a
las eventualidades vinculadas con el cambio climático,
por lo que se comprometieron a lograr la mayor
preparación posible para enfrentar esos
eventos y reforzar toda capacidad necesaria en
ese sentido.
La
clausura de la Segunda Reunión Mundial
para las Montañas estuvo a cargo del Presidente
del Consejo Nacional del Ambiente, señor
Carlos Loret de Mola, quien agradeció la
presencia de científicos, expertos y funcionarios
de organismos internacionales no sólo en
la capital histórica del Perú, sino
en esta trascendental reunión internacional
especializada en temas de montaña y medio
ambiente.
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