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EL
EMPRENDEDURISMO Y LA POLÍTICA, SEGÚN
VILLARÁN
Entrevista de Johnson Centeno.
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Había publicado más
de una docena de libros entre propios y colectivos,
y se encontraba investigando el tema de las pymes
cuando Toledo lo llamó para ocupar la cartera
del Ministerio de Trabajo. "Me sacaron de
la academia", dice en tono irónico
cuando se refiere a la interrupción de
su vida universitaria para desempeñarse
al frente del ministerio y probar los vaivenes
de la política, que no le eran del todo
ajenos pues se le recuerda -según cuentan
sus amigos de juventud- como un vehemente dirigente
de la Federación de Empleados Bancarios.
Fernando Villarán de la Puente, Ingeniero
Industrial de la UNI y master en Economía
de la PUCP ha tenido desde siempre una fascinación
por los temas de tecnología, creatividad
y liderazgo en las pequeñas y medianas
empresas. De vuelta a la academia, habla ahora
del "emprendedurismo" en sus conferencias,
reconoce que no ha sido un empresario exitoso,
se reclama de centro, y está convencido
que la inclusión de estos temas en la educación
de los peruanos puede llevarnos a ser un país
distinto en el siglo XXI. ¿Alguien habló
de planeamiento estratégico?
-¿Qué
es el "emprendedurismo"?
- Bueno, hay dificultad para definir
el concepto en castellano. En inglés no
hay ninguna duda, es "entrepreneurship",
y la traducción literal sería "el
fenómeno empresarial", o sea, todo
lo que tiene que ver con el acontecer empresarial
desde las características individuales
de los empresarios, hasta las condiciones del
entorno que propician el ser emprendedor, esto
es, la ideología, los valores, etc. Nosotros
nos inclinamos por la traducción al castellano
como "emprendedurismo", a diferencia
de los argentinos que prefieren el término
"empresarialidad", que parece como más
anecdótico de lo empresario.
- Alguna vez
Pablo Secada nos dijo que para él la gran
mayoría de empresarios en el país
no eran emprendedores sino más bien rentistas.
Él los llamó "empresaurios".
¿Comparte esta visión?
- Interesante. Mire, en inglés
no existe el concepto de empresario. En EE.UU.
se les llama businessman o businesswoman, hombre
de negocio, o mujer de negocio; y más bien
cuando se dice "entrepreneur", o sea
emprendedor, es como decir la elite de los empresarios.
Entonces allí hay una diferencia clara
entre las personas que están en negocios,
que están ganando plata, que compran, que
venden, etc., y los que son verdaderamente innovadores,
que son un grupo pequeño, selecto, que
vienen a ser los "entrepreneurs". En
el Perú al llamar a todos empresarios les
estamos dando una connotación emprendedora
que no necesariamente tienen todos, de ahí
que efectivamente muchos sean sólo mercantilistas,
que fue un término que utilizó Hernando
de Soto originalmente para referirse a los que
no son emprendedores, sino a aquellos que sólo
buscan una renta a partir de ciertos privilegios
estatales.
- ¿Qué
características ve en los empresarios peruanos?
- Bueno, como en todos los lugares,
muchos hombres y mujeres de negocios, si bien
pueden ser clasificados como mercantilistas, también
en el Perú hay emprendedores, tales como
los Wong, Máximo San Román, Felipe
Ortiz de Zevallos, todo ese grupo de pioneros
en la exportación de espárragos,
entre otros.
- Dionisio
Romero, ¿qué clasificación
tendría?
- Es una persona destacada a quien
yo le tengo mucho respeto. Es el empresario más
importante del Perú, y ha hecho importantes
contribuciones al desarrollo del país sobre
todo -yo diría la más importante-
esa visión que tuvo para adaptarse a las
condiciones tan difíciles que planteo Velasco
Alvarado al no deprimirse como muchos empresarios,
sino en reconvertirse a la actividad industrial
con Textiles Piura, que es una empresa líder
en el país; y la otra gran iniciativa fue
su audacia de disputarle el liderazgo del Banco
de Crédito a los capitales italianos. Sus
méritos tienen una buena dosis de emprendedurismo.
-¿Incluyendo
sus reuniones con Montesinos?
- Bueno, yo no soy tan crítico
de eso. Yo considero que todos los empresarios
buscan estar bien con el poder de turno. Eso es
universal. Es verdad que no debería darse
para conseguir privilegios (porque eso los convertiría
en mercantilistas), pero sí necesitan tener
un entorno favorable y que el poder de turno no
entorpezca sus actividades. En general, en casi
todos los países que conozco, los empresarios
tratan de relacionarse con los gobiernos y tener
una relación
ehhh
digamos fluida.
- ¿Ud.
cree en la responsabilidad social de las empresas?
Para mucha gente esta no es una función
compatible con el lucro.
- Yo sí creo. Justo acabo de
estar en Brasil, en una reunión organizada
por un grupo de empresarios, y justamente sus
metas son ir más allá de lo que
dice el paradigma hobbiano de que el empresario
sólo debe dedicarse a su interés
personal, y así buscar el binestar común.
Los empresarios brasileños dicen que esa
filosofía ya no funciona. Ahora ellos siguen
la corriente de un empresario de origen suizo,
en el sentido de que no pueden haber empresas
exitosas en entornos fracasados, lo cual quiere
decir que uno no puede únicamente dedicarse
a sus objetivos individuales sino que tiene que
mirar también su entorno, y justamente
la responsabilidad social significa preocuparse
por los trabajadores, los consumidores, por las
comunidades alrededor de las empresas, y por supuesto,
por el ambiente y la conservación del planeta.
- Cuál
es su apreciación sobre estos últimos
conflictos que hemos visto alrededor de las mineras.
¿Por qué estas empresas no han podido
liderar el espacio geográfico donde trabajan?
- Si uno hace un análisis
histórico, efectivamente, las regiones
mineras son las más atrasadas, por ejemplo
Cerro de Pasco y Huancavelica. Ha habido una pésima
relación entre la minería y el desarrollo,
más aún en el modelo de explotación
llamado "de enclave", donde uno empresa
no se relaciona con su entorno sino directamente
con el mercado mundial, no sólo para vender
sus productos sino para importar sus insumos,
alimentos, e incluso el personal. Este modelo
ha sido pernicioso para el desarrollo nacional,
y esta es una de las razones por la que mucha
gente tiene desconfianza en la minería.
Ahora, digo, eso es lo pasado. Soy conciente que
desde hace algunos años la minería
está intentando un nuevo modelo de inserción
en la economía, y están asumiendo
principios de la responsabilidad social, en algunos
casos por convicción, y en otros por imposición
de sus matrices de origen canadiense, australiano
o americano.
- ¿Pero
no son la mayoría, no?
- Yo diría que algunas empresas
están en esa dirección, particularmente
creo que Yanacocha está mejorando sus relaciones
con la comunidad, tiene mayor número de
proveedores, subcontratistas, y una serie de servicios
locales. Otro caso, Tintaya. Me consta que hicieron
el mayor esfuerzo de relacionarse con su entorno,
al punto de firmar un convenio con las comunidades
y autoridades locales para una serie de inversiones
en la localidad. Pero parece que no fueron los
firmantes los que patearon el tablero, sino terceros
que no tenía mucho que ver en esta relación,
y que movilizaron a la población en contra
de la minera. Sobre esto hay razones ancestrales
de exclusión, y no me cabe duda que también
la proximidad de la coyuntura política
alientan intereses ajenos a la población.
- PPK las
ha criticado de un modo inesperado. ¿Juicioso
o irresponsable?
- Creo que tiene razón al decir
que las empresas pueden hacer un esfuerzo mayor
para compartir la riqueza; sin embargo, el momento
en que lo dijo, es decir a pocos días del
conflicto en Tintaya, no me pareció lo
más oportuno, sobre todo considerando que
en el pasado se ha opuesto a cualquier flexibilización
en el tratamiento a las mineras, lo cual hace
sospechar que tenga algún interés
político.
- Estos problemas
se presentan también en países como
Bolivia, y traen consigo a personajes tipo Humala
o Evo Morales. ¿A dónde nos pueden
llevar estas ideologías?
- No a buen puerto, definitivamente.
Frente a la globalización y al crecimiento
acelerado de la economía, esta gente plantea
soluciones que han tenido vigencia en las décadas
del 60 y 70, y ven como enemigo al mercado mundial.
El hecho que tengan cierto respaldo en la población,
debe hacernos pensar que todavía existen
ciertos fantasmas que hay que apartar.
- ¿Evo
Morales podría convertirse en un aplicado
alumno del "emprendedurismo"?
- (Risas). No, no. Yo creo que tiene
un rechazo a las empresas, inicialmente extranjeras;
aunque creo que incluso a las de su propio país.
Estas expresiones de nacionalismos extremistas
han contribuido a dividir a nuestros pueblos desde
antaño y no aportan nada al desarrollo.
- Cómo
ve la administración del presidente Toledo.
- En principio, le estoy agradecido
al Toledo por darme la oportunidad de servir a
mi país en el cargo de Ministro de Trabajo;
sin embargo no puedo desconocer que tiene un divorcio
muy grande con el pueblo peruano. Considero que
no se ha dado tanto por las dificultades económicas
o los programas sociales del gobierno, sino principalmente
por algunos gestos han sido mal vistos por la
población. Por ejemplo aumentarse el sueldo,
no reconocer a su hija, los gastos de Palacio,
los viajes excesivos al exterior, Punta Sal
- Etc., etc,
¿no?
- Los problemas que tuvo su esposa
por lo del Banco Wiese, su entorno, su familia.
Todo esto revela un personaje bastante distinto
del que se presentó al pueblo en la campaña.
Su alejamiento es tan grande que mucha gente lo
ve como alguien que los ha traicionado.
- Sin embargo
siempre se espera que los líderes de un
país sean un cúmulo de virtudes,
¿no?
- Bueno, si lo comparamos con Uribe
en Colombia, o Lagos en Chile, que son líderes
con estilos y políticas diferentes, Toledo
sale perdiendo, claro. Ellos tienen altísima
popularidad en sus poblaciones porque desde un
primer momento lograron "enganchar"
con ellos, gozar de credibilidad, lo cual no vemos
en este gobierno.
- Ya que lo
menciona, cómo debemos mirar a Chile. No
hay reciprocidad en la magnitud del intercambio
de capitales. ¿Brazos abiertos?
- Yo creo que el panorama internacional
no está enseñando que se están
configurando bloques económicos y políticos
cada vez más fuertes. Ahí tenemos
a la UE, a pesar de sus dificultades, pero sobre
todo la insurgencia de países continentes
como el caso de China o la India. Entonces, yo
creo que el mundo nos está obligando a
la formación de bloques, y aquí
en esta región no tenemos otra alternativa
que la integración de América Latina
- Pero es
que Chile no piensa así, ingeniero
- No, no. No es cierto. Es verdad,
Chile, en los últimos veinte años,
ha jugado al llanero solitario, con alianzas con
la UE, luego con EE.UU., y ahora con en Asia.
Pero en los últimos uno o dos años
se ha visto que está nuevamente tratando
de fortalecer los espacios regionales. No es casual
la elección de Insulza en la OEA, y también
la presencia como impulsor de la Comunidad Sudamericana
de Naciones. Yo creo que ese el contexto en el
cual debemos ver las relaciones Perú- Chile,
de fortalecer un polo sudamericano.
- El Centro
de Planeamiento Estratégico a muchos nos
pareció una idea fabulosa para orientar
ciertas políticas de empleo. ¿En
qué ha quedado?
- Ha sido promulgado por el Ejecutivo
el pasado seis de Junio, y eso significa que ha
habido la voluntad de cumplir con la quinta política
del Acuerdo Nacional. Yo renuncié en diciembre
del año pasado en un momento en que se
entrampó su discusión en el Congreso.
Desgraciadamente no se ha avanzado todavía
en el financiamiento y en el equipo de profesionales
de alto nivel para conducirlo, pero estoy seguro
que traerá grandes beneficios para el país.
- ¿Lo
veremos candidatear a algo en las próximas
elecciones?
- No, yo he dicho ya claramente que
no tengo vocación, por lo menos para congresista.
No creo tener el ánimo apropiado para esas
discusiones sobre leyes y, por otra parte, tratándose
de campañas políticas, creo que
no lo disfrutaría mucho. No me veo en estos
escenarios.
- Nunca diga
de esta agua no he de beber
- (Risas). Es verdad, sí, sí.
Pero como ya varias personas me han preguntado,
yo he tenido que fijar una posición al
respecto, y lo digo con total sinceridad. En todo
caso, si podría aportar algo a partir de
mi especialidad lo haría encantado a través
del Ejecutivo.
Agradecemos a la Gerencia de El
Cultural por las facilidades para esta entrevista.
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